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MAILHUB

Concentrador de correo · Beta privada

Todo tu correo, en un solo lugar. Y mucho menos que recordar.

Conecta tus cuentas personales, institucionales y de equipo —Gmail, Outlook o el correo de tu institución— y trabaja desde una sola bandeja. Un buscador, un calendario y una única lista de lo que sigue pendiente, para que tu atención deje de repartirse entre cinco interfaces.

Beta privada: el acceso se habilita con una invitación.

Representación de la bandeja unificada: tres cuentas —personal, institucional y de trabajo— en una sola lista, con la lista de seguimiento debajo agrupando lo pendiente por urgencia.

El coste invisible

El problema no es el correo. Es tenerlo en cinco sitios.

Nadie pierde el día escribiendo mensajes. Se pierde volviendo a averiguar dónde estaba cada cosa.

Cinco bandejas, cinco criterios

Cada cuenta trae su propia forma de archivar, buscar y responder. Cambiar de ventana no cuesta un clic: cuesta volver a orientarte.

La memoria no escala

A quién le respondiste y quién te debe una respuesta no vive en ninguna bandeja: vive en tu cabeza. Y eso se paga en atención, todos los días.

El ruido se acumula

Cinco pestañas abiertas son cinco hilos abiertos. La mayor parte del esfuerzo no se gasta en decidir, sino en recordar dónde ibas.

Qué cambia

Un solo lugar. Una sola lista. Una sola forma de trabajar.

MailHub no añade otra herramienta a la pila: reemplaza la pila.

Todo entra por un solo lugar

Tus cuentas en una misma bandeja, cada mensaje identificado con la suya. Nada se confunde y nada pierde su contexto.

  • Gmail, Outlook y el correo de tu institución
  • Un solo buscador para todo
  • Las mismas carpetas y acciones en cada cuenta

Lo pendiente, en una sola lista

Cuando envías algo y esperas respuesta, Seguimiento lo reúne con el resto de lo que está en el aire, ordenado por urgencia. Cuando la respuesta llega, se cierra solo.

  • Agrupado por urgencia, no por fecha de llegada
  • Cierre automático cuando llega la respuesta
  • Sin revisar bandeja por bandeja

La interfaz no cambia según la cuenta

Los mismos botones y el mismo criterio para cualquier cuenta, venga de donde venga. La herramienta se aprende una vez.

  • Las mismas acciones en cualquier proveedor
  • Filtros que se suman en lugar de reiniciarse
  • Pensado primero para el teléfono

Privacidad

Tu correo no se queda aquí.

MailHub no se descarga tu buzón. De cada mensaje guardamos la cabecera —quién lo manda, cuándo, el asunto y si trae adjuntos— y el contenido se pide a tu proveedor cada vez que lo abres, solo para mostrártelo.

No hay copia de tu buzón

Nunca traemos tus mensajes en bloque. Lo que se sincroniza es el índice que hace que la bandeja sea instantánea: remitente, asunto, fecha, carpeta y estado de lectura.

El contenido, al vuelo

El cuerpo de un mensaje se recupera de tu proveedor en el momento de abrirlo y vive solo en tu sesión mientras lo lees. Si el proveedor no responde, ves el índice: no hay un texto guardado que enseñarte.

Los adjuntos que recibes, tampoco

De un adjunto guardamos el nombre, el tipo y el tamaño, para poder listarlo. El archivo se pide cuando lo abres o lo descargas, y no queda almacenado. Los que adjuntas tú sí se guardan mientras el correo espera su turno —tienen que viajar con él— y se borran al enviarse, o a las 48 horas si nunca sale.

Ni un índice con el texto

No existe una base de datos con el contenido de tus correos. Eso explica también una limitación real: la búsqueda trabaja sobre cabeceras y asuntos, no sobre el cuerpo de los mensajes.

Funciones

Lo que puedes hacer hoy, sin instalar nada más.

Seis piezas que trabajan juntas, y los adjuntos que puedes mandar desde el mismo editor. El detalle de cada una, con lo que cambia en tu día, está en la página de funciones.

Correo unificado

Tus cuentas en una sola bandeja de entrada, cada una con su etiqueta para que siempre sepas de dónde viene cada mensaje.

Conversaciones

Los hilos se leen completos y en orden, con los adjuntos donde corresponde, sin abrir una ventana por mensaje.

Seguimiento

La lista de lo que esperas de otros, agrupada por urgencia y con cierre automático cuando la respuesta llega.

Calendario

Tus calendarios junto al correo, para responder mirando la agenda en lugar de adivinarla.

Organización y búsqueda

Archivar, destacar, mover, seleccionar en bloque y filtrar sumando condiciones en vez de empezar de cero.

Espacios y permisos

Cada espacio de trabajo con sus propias cuentas, sus contactos y sus roles, y el acceso a cada cuenta concedido de forma explícita.

Cómo empieza

De la invitación a tu primera bandeja.

Tres pasos, sin migraciones ni configuraciones eternas.

  1. Recibe tu invitación

    El acceso se habilita por invitación. No hay registro público ni formulario de alta que rellenar.

  2. Conecta tus cuentas

    Autoriza Gmail u Outlook, o introduce los datos de tu servidor. Puedes empezar con una y añadir el resto después.

  3. Trabaja desde un solo sitio

    Abre Seguimiento y deja que la lista te diga qué falta, en lugar de revisar bandeja por bandeja.

Seguridad y privacidad

Concentrar no significa exponer.

Un solo lugar guarda más, así que tiene que proteger más. Estas son las seis cosas que puedes comprobar tú mismo dentro de la aplicación.

Verificación en dos pasos

Con una aplicación autenticadora y códigos de recuperación de un solo uso, para que perder el teléfono no signifique perder la cuenta.

Sesiones a la vista

Consulta desde qué navegador se ha entrado y cierra cualquier sesión que no reconozcas, sin cambiar la contraseña.

Credenciales cifradas

Las contraseñas de tus cuentas se guardan cifradas y no se muestran ni se exportan desde la interfaz.

Confirmación en lo delicado

Cambiar la contraseña o el segundo factor pide una verificación adicional antes de aplicarse.

Aviso de estafa

Si un mensaje tiene pinta de fraude, te lo avisa al abrirlo, aunque el remitente sea auténtico: que el correo salga de verdad de ese dominio no significa que lo haya escrito su dueño.

Actividad bajo vigilancia

Vigila que el uso de las cuentas no se salga de lo razonable —envíos, destinatarios nuevos, sincronizaciones— y avisa por correo a quien administra el espacio.

Logotipo de MailHub: un sobre rodeado por un anillo de nodos conectados.

Menos pestañas. Menos que recordar.

MailHub está en beta privada por invitación. Si ya tienes la tuya, entra; si todavía no, pídesela a quien te lo ofreció.