Términos y condiciones
Última actualización: 13 de septiembre de 2026
Las reglas de uso de MailHub: qué es el servicio, qué se puede esperar, qué no se puede hacer, qué pasa si algo falla y cómo termina la relación.
Qué es MailHub, y qué no es
MailHub es una herramienta que concentra en un solo lugar las cuentas de correo y calendario que ya tienes: una bandeja, un buscador, una lista de lo que esperas y tus calendarios, con una sola forma de trabajarlos.
No es un proveedor de correo. No aloja buzones ni es dueño de tus mensajes: se conecta a tus cuentas con tu autorización, y si mañana dejas de usar MailHub, tu correo sigue exactamente donde estaba.
Quién puede usarlo
- Personas de 18 años o más. No admitimos menores.
- Personas invitadas. El acceso está habilitado únicamente para quien recibe una invitación.
- Una cuenta por persona. Compartir credenciales es motivo de cierre.
Al usar el servicio declaras que cumples estos requisitos y que aceptas estos términos y la política de privacidad.
Tu cuenta
- La contraseña es tuya y es tu responsabilidad. Elige una que no uses en otro sitio.
- Activa el segundo factor: es lo que evita que un robo de contraseña se convierta en un robo de correo.
- Los datos que nos das tienen que ser ciertos, sobre todo tu correo: es por donde te avisamos.
- Puedes revocar sesiones y cambiar la contraseña desde la página de seguridad de la cuenta.
- Si detectas un acceso que no reconoces, cámbialo todo y escríbenos.
Las cuentas que conectas
Al conectar una cuenta autorizas a MailHub a acceder a ella para leer, listar, buscar y enviar en tu nombre, y a guardar sus credenciales cifradas. Puedes desconectarla cuando quieras: desde ese momento el servicio deja de acceder a ella y se borran los datos asociados.
Esa autorización no te da derecho a usar una cuenta que no sea tuya. Si conectas una cuenta ajena sin permiso, respondes tú.
Uso aceptable
No puedes usar MailHub para:
- Enviar correo no solicitado, masivo o engañoso, ni suplantar a nadie.
- Nada ilegal, ni para acosar, amenazar o difundir contenido que la ley prohíbe.
- Mandar programas o páginas web que se ejecuten al abrirlos: el servicio rechaza esas extensiones para no repartir código dañino en tu nombre.
- Intentar vulnerar la seguridad del servicio, de otros usuarios o de terceros; ni probar cargas, ni automatizar el acceso de forma abusiva.
- Revender el servicio o dar acceso a terceros sin autorización escrita.
- Extraer datos de forma masiva para construir otro producto.
Si detectamos un uso así, podemos suspender la cuenta y, si es grave, cerrarla. Cuando la suspensión no sea urgente, se avisa antes y se explica el motivo. La detección es automática y mira metadatos de uso —cuántos correos salen, desde cuántas direcciones se entra, cuántas sincronizaciones hay—, nunca el contenido de los correos: eso solo puede llegar por una denuncia.
Lo que el servicio no hace todavía
Preferimos que lo sepas antes y no después. Hoy MailHub no permite:
- Adjuntar archivos de más de 20 MB, ni programas o páginas web (.exe, .bat, .js, .html, .svg y similares): el tope del correo son 20 MB en total. Lo que pese más no se sube —el editor ofrece servicios de envío por enlace, con lo que da cada uno, y eliges tú—. Los adjuntos que recibes se ven, se previsualizan si el formato lo permite y se descargan siempre.
- Guardar borradores: si cierras el editor, se pierde lo escrito. Un archivo adjuntado que no llega a enviarse se borra solo a las 48 horas.
- Dejar copia en la carpeta de enviados.
- Cambiar la hora de un envío ya programado: se cancela desde «Programados» y se vuelve a escribir.
- Crear o editar eventos del calendario: es de solo lectura y la sincronización es manual.
- Importar o exportar contactos.
- Buscar dentro del cuerpo de los mensajes: el buscador trabaja sobre asuntos, remitentes y destinatarios.
- Recibir notificaciones ni usar atajos de teclado globales.
Estas limitaciones pueden cambiar; la lista publicada en funciones es la que manda.
Disponibilidad, copias y versión beta
El servicio está en beta privada. Eso significa que puede cambiar, que puede haber interrupciones por mantenimiento y que no garantizamos que esté disponible sin fallos ni que no se pierda información.
Por eso, y en serio: MailHub no es tu copia de seguridad. Tu correo vive en tu proveedor, y eso es lo que te protege; pero no uses MailHub como único lugar donde está algo que no puedes perder. Haremos lo razonable para no perder nada, y no podemos prometer que no ocurra.
Precio
Hoy el uso de MailHub es gratuito, no hay planes de pago activos y no se trata ningún dato de facturación. La ley chilena de protección al consumidor entra por el precio o la tarifa: mientras no la haya, esta relación se rige por lo que dicen estos términos.
Está previsto que en el futuro existan planes de pago. Cuando eso ocurra: se avisará con antelación por correo, se publicará aquí el precio y las condiciones antes de cobrar nada, y nunca se cobrará por algo que ya estuvieras usando gratis sin decírtelo antes. Antes de contratar y pagar se informará de forma destacada, y por separado del resto, si el derecho a retracto queda excluido —la ley permite excluirlo en los contratos de prestación de servicios, pero obliga a decirlo con claridad— y cómo corregir un error antes de confirmar el pago.
De quién es qué
- Tus datos son tuyos. Tus correos, tus contactos y tu calendario no dejan de serlo en ningún momento, y puedes llevártelos.
- El software es nuestro. El código, el diseño, el nombre y el logotipo de MailHub no se pueden copiar, modificar ni redistribuir sin autorización.
- Nos das permiso para tratar tus datos solo en la medida necesaria para prestarte el servicio, tal como se explica en la política de privacidad.
Responsabilidad
Ponemos cuidado razonable en el servicio, pero hay cosas que no podemos controlar y de las que no respondemos:
- Lo que ocurra en tus proveedores de correo (Google, Microsoft o tu hosting): caídas, bloqueos, límites de envío o cambios en sus condiciones.
- El contenido de los mensajes que recibes o envías. MailHub no lo escribe ni lo revisa.
- El uso que hagas de la información que lees en la aplicación.
- La pérdida de datos derivada de un uso indebido, de compartir tus credenciales o de no tener tus propias copias.
En la medida en que la ley lo permita, nuestra responsabilidad se limita a lo que hayas pagado por el servicio en los doce meses anteriores al daño. Nada de esto limita los derechos que la ley de protección al consumidor te reconozca de forma irrenunciable.
Suspensión y cierre
- Puedes dejar de usar el servicio cuando quieras y pedir que se borre tu cuenta.
- Podemos suspender una cuenta por incumplir estos términos o por un riesgo de seguridad, avisando cuando sea posible.
- Si algún día cerramos el servicio, se avisará con antelación suficiente y se explicará cómo llevarte tus datos. Tus correos seguirán en tus proveedores: lo que se pierde son las fichas y los ajustes de MailHub.
Cambios en estos términos
Si cambian de forma sustancial, se avisa por correo o en la aplicación antes de que entren en vigor. Si no estás de acuerdo con el cambio, puedes dejar de usar el servicio y eliminar tu cuenta desde la pantalla de seguridad de tu cuenta, sin pedir permiso a nadie.
Ley aplicable y reclamaciones
Estos términos se publican porque la ley chilena exige tener a disposición de quien contrata las condiciones del servicio (Ley 19.496, artículo 12 A). Se rigen por la ley chilena. Cualquier controversia se somete a los tribunales competentes de Chile, sin perjuicio de los derechos que la Ley 19.496 sobre protección de los derechos de los consumidores te reconozca, incluida la posibilidad de reclamar ante el Servicio Nacional del Consumidor.
Antes de eso, escríbenos: casi todo se arregla en un correo. El canal es contacto@mailhub.cl.
La identificación del responsable del tratamiento —nombre, RUT y un medio de contacto— está en la política de privacidad.